¿Qué diferencia hay entre un descalcificador y una ósmosis?
El descalcificador tiene unas resinas que retienen el calcio y el magnesio, los minerales que forman la cal. La ósmosis inversa quita algo más, como explica Taigua en sus preguntas frecuentes: «Cuando además del calcio y del magnesio, se desea eliminar el sodio y los cloruros, se utiliza la técnica de la ósmosis.» Lo habitual es poner el descalcificador después de la llave general, para que trate el agua de toda la casa, y la ósmosis de una vivienda bajo el fregadero, con su propio grifo. El Real Decreto 3/2023 permite instalarlos en los dos sitios, con una norma técnica para cada caso (art. 46.2).
¿Se puede beber el agua del grifo en Terrassa o hace falta una ósmosis?
Se puede beber. Si tu compañía es Taigua, en sus preguntas frecuentes lo deja claro: «Sin duda. El agua del grifo es apta para el consumo humano.» Lo que una ósmosis cambia es el sabor. En el análisis completo de la red Llobregat del 10 de septiembre de 2026, publicado por Taigua, los cloruros dieron 234 mg/L. El Real Decreto 3/2023 trata el cloruro como un indicador de calidad, con un valor de 250 mg/L, y añade en una nota: «Las altas concentraciones de cloruro confieren un sabor salado al agua.»
¿Cuánto cuesta instalar una ósmosis o un descalcificador?
El precio cambia según el aparato y la instalación que necesite tu casa, así que en esta web no encontrarás precios. Cuando te lo den, tiene que ser el precio total, con los impuestos y los conceptos accesorios dentro (Codi de consum, art. 251-3.1), y el presupuesto tiene que desglosar los gastos y el importe de las piezas y los bienes que se incorporan al servicio (art. 251-3.3 c). El importe de la factura no puede pasar del presupuesto (art. 251-4.1). Pregunta también cuánto cuesta mantenerlo y, si ya tienes el aparato comprado, dilo al pedir precio.
¿Qué mantenimiento llevan estos aparatos?
La ósmosis tiene filtros y una membrana que hay que cambiar cada cierto tiempo, y el descalcificador necesita sal para regenerar las resinas y una revisión de vez en cuando. Cada cuánto depende del aparato, del agua y del uso, así que pide que te lo digan antes de instalarlo, con el precio de cada recambio. No conviene alargar los cambios: el Real Decreto 3/2023 pide que estos aparatos no favorezcan el crecimiento de microbios ni empeoren el color, el olor o el sabor del agua (art. 46.1).
¿Se puede poner un descalcificador para todo el edificio?
Sí, con requisitos. Si tu compañía es Taigua, su esquema para descalcificadores comunitarios exige un contador de control del mismo caudal nominal que el aparato y otro en el desagüe, que mide el agua con la que se lavan los filtros. Toda el agua tiene que quedar registrada, sin que pueda volver a la red pública, y la instalación tiene que pasar la inspección de industria. El documento lo firman el instalador, con su número, y el presidente de la comunidad. Taigua garantiza la presión y la calidad del agua en la acometida, y no se hace responsable de la presión que se pierda ni de los cambios de calidad que provoque la instalación.
Me quieren vender un aparato diciendo que el agua de Terrassa es mala. ¿Me fío?
Desconfía de quien te lo venda asustándote con el agua. En 2011, la compañía que entonces daba el agua en Terrassa avisó de que unos vendedores se presentaban en las casas con acreditaciones falsas de empleados suyos para vender aparatos de filtración, ósmosis y descalcificación. Según contó La Torre del Palau el 3 de marzo de 2011, los aparatos se podían vender legalmente, pero los datos sobre la calidad del agua que daban para convencer eran falsos. Antes de firmar nada, compara lo que te cuenten con los análisis que publica tu compañía del agua y pide un presupuesto por escrito.